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¿CÓMO INCENTIVAR  EL VALOR DE LA RESPONSABILIDAD?

¿CÓMO INCENTIVAR EL VALOR DE LA RESPONSABILIDAD?

La responsabilidad es uno de los valores humanos más importantes, en el  nace la capacidad para optar entre diferentes opciones, reconociendo y asumiendo las consecuencias de las decisiones tomadas y respondiendo ante los propios actos. La responsabilidad permite mantener en orden la vida personal y social,  demostrando con ésta nuestro compromiso de la toma de nuestras decisiones y de las consecuencias que éstas generan.

Una de las tareas más importantes dentro de la formación de los niños  es la de enseñarles a hacer responsables. Este valor se debe inculcar desde temprana edad y no cuando se  empieza a tener problemas con ellos porque no ayudan en las tareas de la casa, ni cumplen con sus obligaciones personales y/o escolares.   Para que un niño aprenda el sentido de la responsabilidad, los padres deben  de guiarle, orientarle, apoyarle, hacerle partícipe en la toma de decisiones, prepararle para amortiguar los fracasos y felicitar por los logros.

 

La responsabilidad es algo que se va adquiriendo, y hay que ir adecuándola a la edad y a la capacidad de los niños. Obviamente esto variará dependiendo de las familias.

 

Según Aldeaca*  algunas medidas para fomentar la responsabilidad son:

 

Establecer normas y límites: Nada desconcierta más a los niños que la ausencia de normas. Aunque a veces producen rechazo, éste desaparecerá en la medida que los límites y las normas se integran en un sistema coherente de convivencia. 

 

Ayudarles en la toma de decisiones desde pequeños: esto empezará por tareas pequeñas, como eligiendo qué ropa se van a poner. Conforme van creciendo se puede contribuir a la toma de decisiones de manera que no les genere tensión.

 

Ser claro a la hora de expresar a nuestros hijos e hijas lo que esperamos de ellos, no podemos esperar a que ellos adivinen nuestros pensamientos.

 

Enseñarles a valerse por sí mismos y a que se enfrenten a nuevas situaciones. Cuando confían en sí mismos, es cuando empiezan a asumir sus responsabilidades.

 

Ayudarles para la posibilidad de fracasar: a veces, por protegerles demasiado, no dejamos que hagan las cosas a su manera. Para madurar en necesario que exploren, que corran riesgos, y que vean por ellos mismos que de los fracasos también se aprende.

 

Ponerles algunas tareas a desempeñar, aunque sean pequeños, siempre habrá algo que puedan hacer. Por ejemplo: recoger los juguetes, organizar el cuarto, poner y/o quitar la mesa, lavarse los dientes, cuidar los materiales, hacer los deberes, puntualidad, etc.

 

Marcar bien los horarios: no es lo mismo invierno que verano, o días lectivos que fines de semana. Establecer tiempo de estudio y de ocio.

 

Estar disponible para mostrar apoyo cuando sea necesario. Todos los niños y niñas necesitan el apoyo de una persona adulta. Tener la seguridad de que pueden contar con sus padres en caso de necesidad, les hará tener más confianza para explorar en su mundo.

 

Es importante que el padre y/o la madre no se haga responsable de una tarea de su hija o hija. Está bien ayudarle y/o acompañarle, pero nunca haga que su hijo se desentienda, es importante que aprendan que las cosas requieren un esfuerzo.

 

Valorar sus esfuerzos. Esto puede hacerse estableciendo un programa de recompensas, pero no de manera que se vea como un soborno, sino como una forma de motivación por comportarse de manera responsable. Puede hacerse elogiando el trabajo realizado y/o con otro tipo de premios, que no tienen por qué ser algo material.

 

No cumplir con las responsabilidades tiene que tener consecuencias. No debemos olvidar que una de las mejores maneras de enseñar a nuestros hijos e hijas es con el ejemplo. Si queremos que aprendan bien este valor, lo harán antes si ven que sus padres y madres lo practican.

Para lograr que los niños comprendan y pongan en práctica el sentido de la responsabilidad, son necesarios las normas, los deberes y el conocer las consecuencias de no asumir la responsabilidad de su cumplimiento. Existe una generación de padres y madres que suelen asociar las normas con imposición, castigo, etc. y que huyen del establecimiento de normas claras y por lo tanto de una cierta disciplina. Establecer normas y consecuencias de su incumplimiento estimula que el niño se haga cargo de sus responsabilidades.

Educar en la responsabilidad, es educar para la vida”

N. Hill

 

Referencias:

 

Aldecoa Josefina. “Cómo fomentar la autonomía y responsabilidad en nuestros hijos e hijas” La educación de nuestros hijos. Temas de Hoy. Madrid 2001.

*Imagen: www.elagoradebate.wordpress.com

 

Claudia Cárdenas B.

Psicóloga

 


Fecha de publicación: 11/05/2015

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