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REFLEXIONEMOS SOBRE LA RESPONSABILIDAD

REFLEXIONEMOS SOBRE LA RESPONSABILIDAD

La palabra Responsabilidad proviene del término latino responsum (ser capaz de responder, corresponder con otro). La responsabilidad es el cumplimiento de las obligaciones o cuidado al hacer o decidir algo, o bien una forma de responder que implica el claro conocimiento de que los resultados de cumplir o no las obligaciones, recaen sobre uno mismo.

La responsabilidad se puede ver como: la conciencia acerca de las consecuencias que tiene todo lo que hacemos o dejamos de hacer sobre nosotros mismos o sobre los demás.

En el campo del estudio o del trabajo; por ejemplo, el que es responsable lleva a cabo sus tareas con diligencia, seriedad y prudencia porque sabe que las cosas deben hacerse bien desde el principio hasta el final y que solo así se saca verdadera enseñanza y provecho de ellas.

Con la responsabilidad el individuo aprende a comportarse de manera que puedan confiar en él, ya que ésta garantiza el cumplimiento de los compromisos adquiridos y genera confianza y tranquilidad entre las personas.

La responsabilidad es un valor que se enseña con el ejemplo y la exigencia de cumplimiento frente a los deberes impuestos en el hogar y el colegio.

Pero muchos padres se preguntarán: ¿Qué edad debe tener un niño para empezar a educar su sentido de la responsabilidad? La respuesta es: lo más pronto posible. En cuanto un bebé empieza a gatear, a manipular objetos pequeños y a entender cosas sencillas del lenguaje hablado, se le debe enseñar a que recoja sus juguetes o a que no toque ciertos adornos de la casa.

 

A medida que el niño va creciendo y de acuerdo a sus capacidades, se le debe desarrollar la sensación de poder, para que se pueda apropiar de sí mismo. Esto le dará confianza suficiente para desarrollar las tareas que le son asignadas. En la medida que aumente su grado de capacitación y habilidades, serán necesarias nuevas responsabilidades. 
Para formar niños responsables es primordial que en el hogar se establezcan normas y reglas claras. De lo contrario les resultará difícil practicar la autodisciplina necesaria para controlar su propio comportamiento

.Si los niños no tienen claro qué se espera de ellos, o no saben cuáles son sus deberes, no podrán educarse en el valor de la responsabilidad. Padres y educadores deben no solo establecer normas de la manera adecuada según la edad de cada niño, sino explicar cuáles son las consecuencias por no cumplir las mismas.
Diversos autores aseguran que los niños a quienes no se les dan deberes en el hogar desde la primera infancia, carecerán de habilidad para organizarse, para fijarse objetivos y llevar a cabo tareas complejas a lo largo de su infancia y adolescencia.

Cuando empezamos a madurar el valor de la responsabilidad toma mayor sentido en nuestras vidas, ya que cada acto que hacemos o dejamos de hacer tiene repercusiones positivas o negativas.

Cuando no cumplimos con nuestras tareas, deberes y obligaciones debemos tener total conciencia que no podemos escudarnos con excusas sin fundamento, ya que nosotros mismos decidimos qué cosas hacer y qué cosas no, siendo conscientes de los efectos que esto tendrá.

http://conceptodefinicion.de/

http://centrodescubrir.blogspot.com/2009/07/ ensenando-responsabilidad-nuestros.html


Fecha de publicación: 28/03/2017

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